18/4/09

La epidemia de Dengue

Campaña que se encuentran realizando en Junin estudiantes de enfermeria de la UNNOBA de la agrupación Pan y Rosas, a la que adhiere Tesis XI

Dengue: crónica de una epidemia anunciada

La epidemia de dengue más grande desde 1916, con sus más de 14 mil casos en todo el país, ya representa una verdadera catástrofe social y sanitaria. En los últimos días se ha extendido la epidemia de las provincias del norte hasta Bs.As., donde ya se habla de 20 casos “autóctonos”, uno de ellos en la vecina ciudad de Pergamino.
Ante esta situación el gobierno de los Kirchner, a través de la Ministra de Salud Graciela Ocaña, primero intentó minimizar el asunto para luego decir que “el dengue ha venido para quedarse” y proponernos soluciones que son una burla: “cuidar nuestros fondos y nuestro jardín, usar repelentes y pantalones largos para prevenir las picaduras del mosquito trasmisor”. Por su parte, los grandes medios de comunicación como Clarín o La Nación y la oposición de los Cobos, De Narváez, Sola y Carrio salieron a criticar al gobierno nacional por su “inacción” en medio de la campaña electoral.
Pero lo que ninguno de ellos dice es que el dengue es un producto más de la ausencia de condiciones de vida y salubridad básicas que padecen millones de personas, a lo que se suma la desidia de los sucesivos gobiernos nacionales, provinciales o municipales y el deplorable estado de la salud publica.

Los Kirchner y la oposición son responsables
Ninguna medida, ni siquiera la más elemental, fue tomada por el gobierno de los Kirchner, los Scioli o los Capitanich, a pesar de que el riesgo de una epidemia viene siendo advertido por académicos y profesionales de la salud desde hace años. Al contrario, durante los últimos 5 años de crecimiento económico, donde todos los sectores capitalistas hicieron siderales ganancias, no se realizó ningún plan de obras públicas que garantice una vivienda digna, agua potable y un sistema de desagüe y cloaca moderno para millones de personas que viven en condiciones de pobreza; y las políticas sanitarias fueron dirigidas a garantizar la rentabilidad y los grandes subsidios a laboratorios, clínicas y sanatorios privados, mientras continúa el desfinanciamiento y vaciamiento de la salud pública y la inexistencia de políticas preventivas. Como denuncian los propios médicos chaqueños “somos 7 para atender 10.000 pacientes con síntomas de Dengue en Charata, de los cuales 5 estamos en negro” o el ejemplo de los trabajadores de la salud publica bonaerense que están en lucha ante el miserable aumento salarial del 8 % ofrecido por Scioli, algo que se suma a la falta de nombramientos, personal e insumos, como denuncian los trabajadores del HIGA en Junín.
Pero ante esto no se escuchó critica alguna de la oposición derechista, la misma que apoya a la Mesa de Enlace de los patrones del campo que en todos estos años han hecho fortunas con la soja desplazando a miles de personas de sus tierras, y obligándolas a vivir prácticamente hacinadas en pequeños territorios, como sucede en Charatas (Chaco), justamente el foco infeccioso más grande del país; la misma oposición que plantea una nueva devaluación que traerá más miseria con la licuación de los salarios y seguir sumiendo al país bajo el yugo del FMI que traerá nuevos ajustes que deterioraran aun mas la salud y la educación publicas.

Las medidas para terminar con el dengue y sus causas
La otra cosa que no dicen los medios es que hay una forma de terminar rápidamente con esta epidemia y otros males (como la fiebre amarilla) generados por la pobreza que produce el capitalismo: Además de las fumigaciones para eliminar el vector (mosquito), hay que realizar controles médicos masivos (ante los primeros síntomas) para lo que hay que reforzar el sistema de atención pública en hospitales y unidades sanitarias. Esto requiere la inmediata triplicación del Presupuesto de Salud. ¿De donde sacar los fondos? Fácil: del no pago de la fraudulenta deuda externa, del cobro de impuestos progresivos a las grandes fortunas de los capitalistas (del campo y la ciudad) y de terminar con los subsidios a la salud privada. A la vez, hay que expropiar los grandes laboratorios, clínicas y sanatorios privados que lucran con nuestra salud, para que haya más camas, insumos y medicamentos accesibles al pueblo trabajador.
Asimismo, hace falta enfrentar las condiciones materiales de existencia que condenan a millones a la pobreza, la miseria y la enfermedad, empezando por poner en marcha un plan de obras publicas que contemple la extensión del agua potable a los sectores mas postergados (para eliminar el almacenamiento casero de la misma) y viviendas dignas que tengan un sistema de desagüe y cloaca modernos; lo que requiere expropiar, bajo control de sus trabajadores, los grandes monopolios de la construcción (como Techint) y las privatizadas que lucran con los servicios públicos. Y ante la crisis capitalista hay que defender el salario y el empleo para evitar que crezca la pobreza: reparto de las horas de trabajo manteniendo el mismo salario y expropiación, bajo control obrero, de toda empresa que cierre.

Organicémonos ya bajo este programa
Estas medidas no las van a tomar ni los Kirchner ni los Carrió, Sola, De Narváez o Cobos porque gobiernan para los mismos capitalistas que nos hunden en la miseria. Tenemos que organizarnos independientemente de ellos en la UNNOBA, en los colegios, en los barrios, en el Hospital y en las distintas clínicas para pelear por este programa, por una verdadera salud para los trabajadores y el pueblo y para que la crisis la paguen los capitalistas. Comencemos ya por difundir juntas esta campaña con pintadas, volantes y afiches en todos lo lugares.

Pan y Rosas
pyrjunin@yahoo.com.ar
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